Gottig y CIA

Tras el incremento de casi 10% que rige desde ayer en las naftas, el secretario de la Cámara de Expendedores de Combustibles, Raúl Castellanos, advirtió que ahora el Gobierno prevé autorizar otro aumento “del 8%”.

Este aumento repercute directamente al productor en los costos justo en plena cosecha de soja y que en algunas zonas, ya viene castigada por las inundaciones. Según cálculos de Ernesto Ambrosetti, economista jefe de la Sociedad Rural Argentina, el campo utiliza 4.300 millones de litros de gasoil a lo largo del año para todas las producciones que se realizan en la agentina.

“Nos restan competitividad, pasamos a tener el gasoil mas caro que nuestros competidores”, se lamentó en Twitter Ambrosetti.

En medio de las quejas de los estacioneros por la suba de ayer, Castellanos consideró que un nuevo aumento “sería excesivo” porque ya hay una “baja” en “las ventas” de los combustibles líquidos, especialmente en los productos premium.

“Hay un 31% (de incremento de precios) acumulativo hasta ahora (desde enero). Tengo entendido que la idea es que haya un aumento más y llegar a un 40% en el año, por lo que aún restarían algunos puntitos (porcentuales de suba)”, advirtió.

Según dijo, una nueva suba será aún perjudicial para el sector porque ya “hay una baja” en las ventas que se “nota con bastante intensidad” en “los productos premium”, lo que provocó “un traspaso de ventas a los productos más baratos”, como la nafta súper.

Por su parte, el presidente de la Federación de Entidades del Combustible, Luis Malchiodi, dijo estar “desconcertado” sobre la suba de ayer porque “no había motivo” para hacerla y afirmó que “sin ninguna duda” provocará inflación.

Además, se quejó de que los usuarios “están subvencionando a las provincias y empresas petroleras” con estos ajustes tarifarios mientras el barril internacional de crudo está en baja.

Fuente: Clarín